La razón de la sin razón

Llega, puntual como todos los fines de semana. El cree que no noto su mirada, pero a mí me da igual, estoy acostumbrado a que me vean con lastima, pero hoy, hay algo diferente en el. No logro identificarlo.

Siempre con su periódico viejo, lo supongo por el color amarillento de sus páginas. Es mayor y su caminar es lento. Viste muy pulcro con saco que nunca se quita sin importar el calor. Con gran trabajo deposita sus huesos sobre la vieja banca que al igual que él, cruje al sentir su peso. El cree que no lo sé, pero sé que está ahí para verme a mí. Aunque no comprendo por qué. Continue reading

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Dos cosas que odio

Estar resfriado y no comer.

Estar resfríado creo que se explica por si solo. La molestia continua y la imposibilidad de hacer nada; porque como todo mundo sabe; “el refriado toma su tiempo”. La otra cosa, el no comer. Es consecuencia logica del malestar que ocasiona la gripa.

Y ahi lo tienen. soy un ser superficial porque no me molestan otras cosas en el mundo, pero vivo el hoy y ahora y en estos momentos tengo hambre y estoy resfriado.

José Torma

10 Años de Facebook

Veo llegar a Lleó a la secundaria, puntual como siempre.

Sé que está cabreado conmigo y  lo comprendo.

—¡Lo que me has hecho no es de hombres Jordi!—me dice con rabia —Nunca me había sentido tan traicionado. Espero que al menos tengas el valor de enfrentarme como hombre— tras lo cual da media vuelta y se va rumbo a su primera clase.

—¿En verdad quieres arreglarlo como hombres?—le pregunto cuando se aleja un poco. Voltea y me dice —Te veo en el gimnasio en el tercer periodo—

Recuerdo como el destino nos unió desde muy temprano, nuestras madres llegaron tarde al preescolar y por ese motivo se nos asignó en el último banco. De ahí nació una amistad más sólida que un roble. Lleó y Jordi. Más que amigos, ¡Hermanos inseparables! Hasta ahora que me reta. Continue reading

El Amor es Ciego

Apuró el paso al escuchar las doce campanadas, a ver si por andar dando la vuelta a la cuadra con la maleta vacía, los calzones rojos y amarillos, echaba todo a perder por no llegar a comerse las doce uvas. La maleta para viajar, los calzones amarillos para el dinero y el rojo para el amor; no necesariamente en ese orden, pero todo se iría al caño si no llegaba a comerse las uvas.

Emilio no era creyente, pero este año iba a hacer las cosas de manera diferente. Estaba cansado de ser el solterón, el quedado, así que lo tenía todo preparado; con el año nuevo tendría dinero para viajar y amor para compartir, ¡el plan era perfecto! Continue reading

Una vez es casualidad

Santiago no salía de su asombro.

 Por trece años había disfrutado de fama como escritor de suspenso. Ocho novelas entre las más vendidas del género y tres adaptaciones al cine lo confirmaban como una estrella. Su última composición, “El Candado de la Luz”, se acababa de posicionar como la tercer novela más vendida en Latinoamérica.

 Hombre sensato y sencillo, decidió celebrar solo con su familia en el restaurante favorito de su hija Erika. Siempre se había preciado de no ser una persona supersticiosa. Ya bastantes investigaciones había hecho como para saber que éstas  eran un mito, sin embargo no pudo evitar santiguarse al ver pasar el gato negro antes de entrar. Continue reading

Parálisis

La miró fijamente.

Toda la maldad del mundo se adivinaba en sus ojos oscuros. Quiso gritarle pero ningún sonido salió de su boca. Notó como una gota de sudor se desprendía de su frente y empezaba a deslizarse por su mejilla. Sintió como su respiración se hacía cada vez más lenta. Quiso mover los dedos pero era imposible. Recordaba poco después del estruendo, luego se sintió caer y al final la total inmovilización. Un siseo lo trajo al presente, su mente se ocupaba de la losa que prensaba su cuerpo a la vez que luchaba por mantenerse quieto para no provocarla. Continue reading

Los Zapatos Rojos o, La Chica del Poster

Al no haber escena este mes por las vacaciones, me puse a recordar un ejercicio que no hice en su momento. La premisa era simple. Un hombre despierta y ve a un lado de su cama un par de zapatos rojos de mujer.

Empecé a darle vueltas a la idea y se me ocurrió  hacer este pequeño relato en honor a una de las mujeres mas bellas de mi generación cuyo poster adornó muchos de nuestros dormitorios y fué protagonista de muchos de nuestros sueños.

Aquí les dejo mi locura 1

Los Zapatos Rojos

O

La Chica del Poster

 Abrió lentamente los ojos,  se pasó la mano por el cabello y se dio cuenta de que necesitaba un baño. Intentó incorporarse pero un fuerte dolor de cabeza le hizo reconsiderar la acción, ¿Qué había pasado? Se incorporó lentamente tratando de ignorar la fuerza del dolor que parecía querer hacer su cabeza estallar. No reconocía el cuarto en el que se encontraba, se encaminó hacia lo que suponía era el baño. Prendió la luz y se examinó en el espejo. ¿Quién era el extraño que le regresaba la mirada? Se pasó una mano por la barba crecida e intento pensar en algo simple. ¡Su nombre!, tendría que saber algo tan elemental como su nombre y ¿por qué estaba desnudo? Continue reading